* en. Ferm - in .fest *
Mera coincidencia.txt
Eran las cuatro y media de la tarde cuando sono el timbre del consultorio. Le daba los ultimos jalones al churro qu eme regalo Esteban. Apague la bacha; abri cortinas y ventanas, enceni un poco de incienso. Por la mirilla de la puerta divisè al chofer de la señora Roman. Traia de la mano a Elsa. Mario estaba recargado en la pared con un pie arriba y los brazos cruzados.
- Pasen, - dije después de abrir la puerta
Llegan temprano.
- Dispense, doctor, pero la señora Roman me dijo que los trajera a esta hora porque les tocaba terapia en grupo. La señora no pudo venir.
El chofer tenia razon, olvide que los habia citado media hora antes.
- Chillaste? – dijo Mario, mirandome a la cara con esa impertinencia que tanto me crispaba – Traes los ojos rojos.
Volteè hacia donde Elsa; traia un mono de peluche abrazado. Tenia la mirada humeda. Sus ojos parecian de porcelana.
- ¿Porque no vino tu mami? – pregunte a la niña.
- Fue a una merienda
-… a comer hormigas –interrumpio el hermano.
- Callate! –contesto Elsa a su hermano y rompio en llanto.
- ¡Que bien! Ahora tenemos dos niñas chillonas en el consultorio –dijo Mario, mientras volteaba la vista hacia mi
Mario era un niño muy precoz y gozaba de mucha inteligencia, pero todo su talento lo utilizaba para molestar. Era fino y muy agudo con sus ironias. Lo malo era cuando me agarraba de su pendejo. Lo toleraba solo por la buena paga de la señora Roman, mi mejor cliente. El unico en los ultimos meses.
- Vuelvo en un segundo. Acomodense mientras
El chofer se quedo en la pequeña sala de espera y los niños entraron al consultorio. Me fue directo al baño. Abri el espejo-botiquin y tome las gotas. Mis pupilas dilatadas; parpadeaban mis ojos al contacto del liquido fri oy espeso. Regrese de vuelta. Tome cuaderno y lapiz para tomar apuntes.
- Muy bien. Quiero que me platiquen lo que hicieron el dia de hoy.
- Elsa desperto llorando y no ha dejado de hacerlo en todo el dia, igual que tù.
Pinche mocoso, sino le exprimiera tanto dinero a la vaca de tu madre ya te hubiera cintareado hasta que se te pelaran las nalgas.
- ¿Elsa?
No contesto. Permanecia con la cabeza gacha. Lloraba en silencio.
Su caso era muy complejo. Tenia muchos problemas para comunicarse y era difícil ganar su confianza. Llevaba cuatro meses de terapia individual con cada uno de ellos y no veia progreso significativo. Por eso me decidi a juntarlos.
- Muy bien, si no quieres hablar entonces comenzare con tu hermano.
Mario me miraba con uan sonrisa burlona.
Adelanto la cabeza, estirando el cuello, y abrio ligeramente la boca. Tenia los ojos a medio cerrar. Se paso la lengua por los labios y me pregunto ¿tienes sed? Con un tono que lo hacia verse mas estupido.
En ese momento lo mejor era una dinamica para diluir la tension. ,Tal vez si utilizara la tecnica del juego, o algo asi, pero estaba demasiado entorpecido por los efectos de la mariguana. Perdi el foco del problema. Mario tomo la iniciativa.
- Elsa soño que mi papa estaba muerto.
La niña le clavo una mirada llena de rencor. El la retaba a su manera. La miraba y luego levantaba altivo la cabeza. Recargue el codo sobre mi rodilla y me puse el lapiz en la boca.
Elsa comenzo su relato.
- Estaba acostada en mi cama cuando escuche un ruido en el pasillo. Sali del cuarto y me encontre con una fila muy larga de hormigas que venian desde el piso de abajo. Las segui. Mama grito desde abajo Ya esta la comida. Pase por el cuarto de Mario. Me observaba. No dijo nada. Se acerco hasta la puerta y miro hacia abajo, hacia las hormigas. Seguia la hilera con la mirada. Luego me miro; me hizo asi con la cabeza en ese momento, la niña imito el ademan que acababa de hacer Mario. Segui a las hormigas hasta el cuarto de mis papas. La puerta estaba cerrada. Elsa, sera mejor que bajes, grito mama la voz de la niña comenzo a quebrarse. Abri la puerta y ahí estab ami papa, acostado boca arriba. Las hormigas le salian por todos lados.
- Se lo estaban comiendo –dijo Mario, poco después de que Elsa interrumpiera su relato, debido al llanto que no controlaba.
- Fue solo un sueño. Su padre no esta muerto en realidad…
-¿Cuánto te paga mi mama por la consulta? Seria mejor inversion quemar el dinero –dijo Mario
¿Qué mas podia decir yo?, Muy apenas si podia articular bien las palabras. No sentia los brazos, ni los pies. Traia la boca muy reseca, lo mismota lengua. Memoria de sed. Elsa se controlo un poco y retomo la palabra.
- No yo se que no esta muerto. El no debe morir…
Su hermano abrio la boca pero ella levanto la mano con el indice apuntando hacia el techo. Mario se quedo callado.
-…no debe morir asi. Es injusto. ¿Qué seria de mi si muerte antes de que yo lo mate?
Me quede callado un momento. Tenia la boca muy seca.
- Que fue lo que dijiste?
Solo pensaba en la botella de brandy y en los refrescos del servibar. Puse la mano en mi barbilla. Intente pasar la saliva. Era como si trajera arena dentro de la boca. Carajo, y el servibar estaba tan cerca. Los niños me miraban.
- Muy bien, me parece que debemos dejar aquí la consulta. Elsa por favor reflexiona sobre lo que me acabas de decir y lo comentamos la semana entrante. Y tù Mario…
- Si, si. Entiendo.
Abri la puerta del consultorio y salieron. Elsa abrazo al chofer, que los esperaba en la estancia. Este se puso de pie, le puso una mano a Mario en la espalda y salieron los tres del consultorio. Permaneci en la puerta observandolos. Parecian una familia. Unidos, sin problemas. No espere a que subieran al auto. Una botella de brandy y refrescos me esperaban en el servibar.
zmeu_mty@hotmail.com
Atte.- Julián Quiroz... Ψ Zmeu Ψ
Eran las cuatro y media de la tarde cuando sono el timbre del consultorio. Le daba los ultimos jalones al churro qu eme regalo Esteban. Apague la bacha; abri cortinas y ventanas, enceni un poco de incienso. Por la mirilla de la puerta divisè al chofer de la señora Roman. Traia de la mano a Elsa. Mario estaba recargado en la pared con un pie arriba y los brazos cruzados.
- Pasen, - dije después de abrir la puerta
Llegan temprano.
- Dispense, doctor, pero la señora Roman me dijo que los trajera a esta hora porque les tocaba terapia en grupo. La señora no pudo venir.
El chofer tenia razon, olvide que los habia citado media hora antes.
- Chillaste? – dijo Mario, mirandome a la cara con esa impertinencia que tanto me crispaba – Traes los ojos rojos.
Volteè hacia donde Elsa; traia un mono de peluche abrazado. Tenia la mirada humeda. Sus ojos parecian de porcelana.
- ¿Porque no vino tu mami? – pregunte a la niña.
- Fue a una merienda
-… a comer hormigas –interrumpio el hermano.
- Callate! –contesto Elsa a su hermano y rompio en llanto.
- ¡Que bien! Ahora tenemos dos niñas chillonas en el consultorio –dijo Mario, mientras volteaba la vista hacia mi
Mario era un niño muy precoz y gozaba de mucha inteligencia, pero todo su talento lo utilizaba para molestar. Era fino y muy agudo con sus ironias. Lo malo era cuando me agarraba de su pendejo. Lo toleraba solo por la buena paga de la señora Roman, mi mejor cliente. El unico en los ultimos meses.
- Vuelvo en un segundo. Acomodense mientras
El chofer se quedo en la pequeña sala de espera y los niños entraron al consultorio. Me fue directo al baño. Abri el espejo-botiquin y tome las gotas. Mis pupilas dilatadas; parpadeaban mis ojos al contacto del liquido fri oy espeso. Regrese de vuelta. Tome cuaderno y lapiz para tomar apuntes.
- Muy bien. Quiero que me platiquen lo que hicieron el dia de hoy.
- Elsa desperto llorando y no ha dejado de hacerlo en todo el dia, igual que tù.
Pinche mocoso, sino le exprimiera tanto dinero a la vaca de tu madre ya te hubiera cintareado hasta que se te pelaran las nalgas.
- ¿Elsa?
No contesto. Permanecia con la cabeza gacha. Lloraba en silencio.
Su caso era muy complejo. Tenia muchos problemas para comunicarse y era difícil ganar su confianza. Llevaba cuatro meses de terapia individual con cada uno de ellos y no veia progreso significativo. Por eso me decidi a juntarlos.
- Muy bien, si no quieres hablar entonces comenzare con tu hermano.
Mario me miraba con uan sonrisa burlona.
Adelanto la cabeza, estirando el cuello, y abrio ligeramente la boca. Tenia los ojos a medio cerrar. Se paso la lengua por los labios y me pregunto ¿tienes sed? Con un tono que lo hacia verse mas estupido.
En ese momento lo mejor era una dinamica para diluir la tension. ,Tal vez si utilizara la tecnica del juego, o algo asi, pero estaba demasiado entorpecido por los efectos de la mariguana. Perdi el foco del problema. Mario tomo la iniciativa.
- Elsa soño que mi papa estaba muerto.
La niña le clavo una mirada llena de rencor. El la retaba a su manera. La miraba y luego levantaba altivo la cabeza. Recargue el codo sobre mi rodilla y me puse el lapiz en la boca.
Elsa comenzo su relato.
- Estaba acostada en mi cama cuando escuche un ruido en el pasillo. Sali del cuarto y me encontre con una fila muy larga de hormigas que venian desde el piso de abajo. Las segui. Mama grito desde abajo Ya esta la comida. Pase por el cuarto de Mario. Me observaba. No dijo nada. Se acerco hasta la puerta y miro hacia abajo, hacia las hormigas. Seguia la hilera con la mirada. Luego me miro; me hizo asi con la cabeza en ese momento, la niña imito el ademan que acababa de hacer Mario. Segui a las hormigas hasta el cuarto de mis papas. La puerta estaba cerrada. Elsa, sera mejor que bajes, grito mama la voz de la niña comenzo a quebrarse. Abri la puerta y ahí estab ami papa, acostado boca arriba. Las hormigas le salian por todos lados.
- Se lo estaban comiendo –dijo Mario, poco después de que Elsa interrumpiera su relato, debido al llanto que no controlaba.
- Fue solo un sueño. Su padre no esta muerto en realidad…
-¿Cuánto te paga mi mama por la consulta? Seria mejor inversion quemar el dinero –dijo Mario
¿Qué mas podia decir yo?, Muy apenas si podia articular bien las palabras. No sentia los brazos, ni los pies. Traia la boca muy reseca, lo mismota lengua. Memoria de sed. Elsa se controlo un poco y retomo la palabra.
- No yo se que no esta muerto. El no debe morir…
Su hermano abrio la boca pero ella levanto la mano con el indice apuntando hacia el techo. Mario se quedo callado.
-…no debe morir asi. Es injusto. ¿Qué seria de mi si muerte antes de que yo lo mate?
Me quede callado un momento. Tenia la boca muy seca.
- Que fue lo que dijiste?
Solo pensaba en la botella de brandy y en los refrescos del servibar. Puse la mano en mi barbilla. Intente pasar la saliva. Era como si trajera arena dentro de la boca. Carajo, y el servibar estaba tan cerca. Los niños me miraban.
- Muy bien, me parece que debemos dejar aquí la consulta. Elsa por favor reflexiona sobre lo que me acabas de decir y lo comentamos la semana entrante. Y tù Mario…
- Si, si. Entiendo.
Abri la puerta del consultorio y salieron. Elsa abrazo al chofer, que los esperaba en la estancia. Este se puso de pie, le puso una mano a Mario en la espalda y salieron los tres del consultorio. Permaneci en la puerta observandolos. Parecian una familia. Unidos, sin problemas. No espere a que subieran al auto. Una botella de brandy y refrescos me esperaban en el servibar.
zmeu_mty@hotmail.com
Atte.- Julián Quiroz... Ψ Zmeu Ψ


3 Comments:
qe onda qerido amigo
mm lindo eskrito
lo mejor fue la mota
la ke la ke
la mota
mota
mota
jajajajjaja
she palabrashida
lavdd qe si
weno bye
MOTA............
que pedo, hermano!
salud
epero que este ralto tenga continuacion.....
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